El médico forense, en audiencia, explicó que los hematomas que la menor tenía en el cerebro fueron causados por traumatismos, que no serían accidentales. Además agrega que los golpes recibidos en el cuerpo y la cabeza de la niña ocasionarían lo que podría llamarse una convulsión y la consecuente aspiración del vómito.
M. C. fue procesada con prisión por un delito de homicidio especialmente agravado a título de dolo eventual.
El Poder Judicial dio a conocer el auto de procesamiento emitido por el juez en este caso: