La madre sostiene que una profesora que estaba en el lugar confirmó lo sucedido y señaló que impactada por lo que ocurría se descompuso y fue al baño.
El agredido terminó siendo asistido por otro compañero quien lo llevó a la dirección desde donde se llamó a una emergencia móvil.
La madre espera a contar con un abogado de oficio porque uno particular le cobra U$S 500 dólares y la dirección le niega información si no es asistida legalmente.
Señaló que en la Inspección de Secundaria le plantearon que cambie a su hijo de liceo.
Este es el testimonio.