Los usuarios de entre 13 y 17 años tendrán ahora cuentas privadas por defecto, con garantías sobre quién puede contactar con ellos y qué contenidos pueden ver.
Asimismo, los menores de 16 años que deseen un perfil público y con menos restricciones, tendrán que obtener el permiso de sus padres, que podrán supervisar sus actividades e incluso bloquear la aplicación.