Los síntomas que producen las variantes mencionadas son los ya conocidos, los que produce Ómicron, y que pueden presentarse todos juntos o solo algunos, como son: intenso dolor de cabeza, cansancio, dolor corporal, de garganta, fatiga, tos seca, fiebre. Desde el MSP exhortan a la población a consultar al médico ante la aparición de alguno de estos síntomas.
Es importante tener presente que la aparición de mutaciones constituye un evento natural y esperado dentro del proceso evolutivo de los virus y que el monitoreo es permanente, tanto en nuestro país como a nivel regional.
Gracias a la inmunidad natural, así como la adquirida por la vacunación, el impacto de estas nuevas variantes no genera un alto riesgo para la salud de las personas.
Variantes:
-Variante bajo seguimiento (VUM): variable del SARS-CoV-2 con cambios genéticos que se sospecha que afectan las características del virus y con indicios tempranos de crecimiento en relación con otras variables circulantes que requiere un mayor seguimiento y reevaluación en espera de nueva evidencia.
-Variante de interés (VOI): variable del SARS-CoV-2 con cambios genéticos que se predice o se sabe pueden afectar las características del virus, como la transmisibilidad, la virulencia y que se ha identificado un número creciente de casos a lo largo del tiempo que sugieren un riesgo emergente para la salud pública mundial.
-Variante de preocupación (VOC): variable del SARS-CoV-2 que cumple con la definición de la variable de interés y que cumple con al menos uno de los siguientes criterios en comparación con otras opciones: cambio perjudicial en la gravedad de la enfermedad clínica; o cambio en la epidemiología de la covid-19 que causa un impacto sustancial los sistemas de salud y por lo tanto, requiere importantes intervenciones de salud pública o disminución significativa de la eficacia de las vacunas disponibles para proteger contra formas graves de la enfermedad.