Destacó que la norma, “que no debió haber existido nunca” o debió estar vinculada a que se hiciera el puerto, se votó y quedó vigente, “de manera irresponsable”, aunque el emprendimiento no prosperó.
Pero señaló que “no sólo permite construir ese edificio que ahora mete miedo a mucha gente… La Intendencia, lo que hizo fue analizarlo al amparo de esa norma; y se ajusta estrictamente. Pero lo que es peor es que, con esa ordenanza que nos dejó De los Santos, desde ahí y hasta Punta Ballena, se puede construir a lo largo de la costa, todos los edificios que quepan, porque la norma está vigente”, advirtió.
“Hicieron una norma para llevar de edificios una zona que es un barrio jardín. No se trata de un edificio, un punto, un hecho excepcional. Lo que hoy está vigente es eso”, agregó Chiacchio.
También señaló que, al amparo de la ordenanza sobre Aparicio Saravia, que posibilitó la construcción del Centro de Convenciones, pero “se permitió algo que va a suceder a la larga: que la Avenida Miguel Ángel se nos llene de torres… Una zona que era el pulmón y hacia donde el barrio Rincón del Indio podía crecer”.
“Cuando las normas hechas con nombre y apellido son mucho más peligrosas que una excepción bien analizada, descartada o aprobada”, remarcó.