El balsero explicó que la correntada estaba afectando el trabajo de la balsa y que el caudal de la laguna se mantiene por encima de lo normal.
“Si trabajamos así corremos el riesgo de que se corte una linga o que el bote que lleva la balsa quede en la mitad de la laguna. En años anteriores estas situaciones han llegado hasta cuatro o cinco días, todo depende del tiempo y el viento. Se ve que hay mucha agua todavía para salir, es imponente como corre”, advirtió el balsero.
El nivel alcanzó los 3 metros y bajó este jueves a los 2.30 metros, cuando lo normal es un metro. Que continúe bajando dependerá de la incidencia del viento y de que el tiempo se mantenga sin lluvias.
(foto: focoenblanco.com)