Por un lado, reducirá desde el 1º de septiembre una exigencia que tienen los bancos sobre los depósitos en pesos y unidades indexadas. Según el organismo, esto permitirá que las instituciones financieras dispongan de más recursos para otorgar créditos.
Además, el BCU modificará el sistema de remuneración de los depósitos obligatorios que los bancos mantienen en dólares, con el objetivo de generar mayores incentivos para operar en moneda nacional.
El organismo indicó que, aunque la economía uruguaya mantiene estabilidad y una inflación controlada, una parte importante de los ahorros de los uruguayos sigue estando en dólares.
Según explicó, ahorrar en pesos permite que esos recursos se destinen principalmente a créditos para vivienda, empresas y otras actividades dentro del país, mientras que gran parte de los depósitos en dólares terminan siendo invertidos fuera de Uruguay.