Inés, vinculada a la comercialización del pescado en Punta del Este, sostuvo que el panorama para quienes viven de la actividad está “complicado”. También resaltó que el consumo de brótola es con diferencia la de mayor demanda, sobre todo por los argentinos.
Por su parte Piaggio, pescador de la brótola, dijo que no tiene sustituto y que aparecen pocos ejemplares, pero es normal ya que es de agua fría y aparece más en invierno.
Otra actividad del mar es la relativa al mejillón que tuvo una veda (levantada recientemente) de ocho meses, fue definido como algo “raro” por Mariano, quien se dedica a la recolección del molusco.
“El mejillón es algo muy complicado, hemos tenido que diversificarnos un poco. A veces tenemos que salir a pescar y nosotros no somos pescadores”, expresó.