Luego se enumeran las discrepancias que la defensa mantiene con los fundamentos esgrimidos en la imputación. Una es por la "confesión, que no es posible cotejar con los hechos acreditados en autos y que está llena de incongruencias e imposibilidades materiales de su realización”, según señalan.
Otra es la reconstrucción que a juicio de los abogados de R.B.B. presenta “grandes irregularidades, contradicciones que no fueron relevadas por las Sede e incoherencias con las declaraciones del imputado tanto en sede policial como judicial, y principalmente que no fue realizada con todos testigos presenciales del lugar, día y hora en que Natalia desapareciera”.
También hay, según la defensa, “indicios falsos, (incorrectamente interpretados conforme un razonamiento de silogismos serios y que en ocasiones no son más que valoraciones personales, meras opiniones y suposiciones del Sr. Fiscal y del Sr. Juez)", señala el recurso.
"A lo largo de este cuerpo quedará demostrado la falsedad de la afirmación de que `la reconstrucción` fue posible en virtud del `conocimiento` que nuestro patrocinado tenía y que solo quien le había dado muerte podía conocer esos detalles. Esto es una gran mentira. Y cuando el Tribunal analice pormenorizadamente el expediente, compartirá con esta Defensa que ni siquiera ha quedado acreditado la presencia de Rodrigo en esa fatídica noche de la desaparición", aduce la defensa.
El caso pasará ahora al tribunal de alzada que deberá ratificar o rectificar el fallo en primera instancia dictado por el juez Gabriel Ohanian, actuante en la causa.