El personal de la comisaría recibió al día siguiente al mismo vecino: venía a informarles que había visto a un hombre joven montado en su moto. Ofreció detalles de lo que había visto, y dónde lo había visto.
Una partida policial fue comisionada a rastrear la zona donde había sido visto el hombre en la moto robada. Le ubicaron, pero en el mismo acto, el hombre advirtió de la presencia policial.
El hombre empezó una fuga que interrumpió en un terreno baldío donde abandonó la moto, y la continuó a pie.
Los efectivos recuperaron la moto y la llevaron a la comisaría. El dueño la reconoció como suya. Faltaba poder aprehender al que se la había llevado.
Personal de la brigada de Hurtos carolina patrullaba el pasado lunes 3 de noviembre diversas zonas cuando al llegar al cruce de Ituzaingó casi 18 de Julio advirtieron la presencia de un hombre joven que coincidía con la descripción del que se había llevado la moto.
Le detuvieron y trasladaron a la sede policial donde fue identificado. Se trataba de D.S., de 18 años de edad, carente de antecedentes penales.
D.S. admitió haber cometido el delito y proporcionó detalles. Los efectivos policiales avisaron al juzgado Penal de San Carlos. La juez a cargo se pronunció en las últimas horas con el procesamiento de D.S. como autor de un delito de hurto especialmente agravado por tratarse de cosas expuestas al público.
La magistrado consideró que la condición de primario del acusado era un bien superior a preservar que lo que había hecho, un hurto agravado y fugar de la autoridad cuando fue a detenerle. Bajo esa convicción no lo envió a cumplir con la prisión preventiva, sino que le impuso arresto domiciliario nocturno por el plazo de 60 días.