Los menores pidieron ayuda en un local comercial cercano y desde allí llamaron al 9-1-1.
Los investigadores que asumieron el caso identificaron a los autores y la Justicia libró requisitorias contra ellos.
El 4 de agosto, personal de la Unidad de Infantería de la Guardia Republicana realizaba un registro de rutina en un refugio de Montevideo cuando identificaron a uno de los requeridos: Sebastián Escuder Fleitas de 20 años.
El mismo fue detenido y trasladado al departamento de Maldonado. Tras comparecer ante la Justicia fue condenado por un delito de hurto agravado, a la pena de 24 meses de prisión.