“Mi decisión definitiva de alejarme del Partido, fue el fruto de un largo proceso de análisis personal, con mi familia, con amigos y compañeros de trabajo político, al final del cual llegué a la profunda convicción de la imposibilidad de continuar con un compromiso que había asumido en el año 2004, a poco de fundarse el mismo”, señaló.
Enigmáticamente, agregó que para actuar en la actividad política es “absolutamente imprescindible creer en las bondades del proyecto en el que se participa, de otra manera se falsifican las posiciones personales y se corre el riesgo de llevar a otros conciudadanos a equivocarse en sus decisiones electorales”.
Afirmó que, “por diferentes causas” y en especial luego de las elecciones departamentales, sus convicciones respecto al proyecto del partido “se vieron profundamente afectadas”. Y fue por eso que ya en abril de 2011 le manifestó al presidente del PI, Pablo Mieres, su intención de alejarse de esa colectividad y renunciar a cualquier cargo que puediese ostentar.
“Fue solo ante sus gestiones personales y las del Diputado Iván Posada que accedí a abrir un período de reflexión y suspender dicho alejamiento. Sin embargo, durante el tiempo transcurrido, solo he sentido aumentar la desilusión y mi necesidad de alejarme del Partido, por lo que presente la renuncia que finalmente fue aceptada la Mesa Ejecutiva Nacional”, informó.
De todas formas, en otro párrafo de su escueta misiva Serrón afirma que su pasaje por el Partido Independiente le deja una “inmensa riqueza de la experiencia realizada” y la amistad de innumerables compañeros, con los que tuvo “la inmensa fortuna de compartir esfuerzos y sacrificios cumplidos con el mayor desinterés y un profundo sentimiento de servicio”.
También agradece a los ciudadanos con quienes trabajó en diferentes posiciones y actividades, “aún integrando otras expresiones políticas”, que “siempre evidenciaron su consideración y respecto por la posición asumida”.
Finalmente, el ex dirigente de la Zona Oeste del departamento les transmite “el más profundo y sincero agradecimiento por el apoyo recibido” y su “voluntad de estar, con la mayor humildad a sus órdenes por siempre”.