Según el parte oficial de la Jefatura de Policía de Maldonado, el hombre contó que vivía al lado de la casa de Yamila y que, al mediodía del domingo 2 de noviembre, se dirigió a la habitación donde se encontraba durmiendo la adolescente y la violó. La dejó sin conocimiento y fue a su pieza a buscar un cuchillo de mesa y un martillo, que usó para golpearle la cabeza y luego decapitarla.
Pretendió enterrarla levantando el piso de madera del ambiente pero, al no lograr su propósito, la envolvió en una sabana y la cubrió con una frazada para trasladarla frente a la entrada de la habitación de la adolescente, en donde la cubrió con chapas y tablas. Acto seguido procedió a lavar la habitación.
Una semana después, en la noche del domingo 9, transportó el cuerpo de Yamila en moto y lo abandonó donde sería hallado el lunes por la tarde. Regresó a su pieza, escondió el forro del colchón debajo del piso y lavó la frazada.
Además de esta declaración, Villar indicó el lugar donde abandonó las herramientas utilizadas para matar a su ex cuñada. Un cuchillo de 20 centímetros de hoja fue encontrado en un monte, pero el martillo aún no apareció.
La Dirección Nacional de Policía Científica, a solicitud de la Jefatura de Maldonado, sometió las muestras de sangre y otros elementos incautados en ambas viviendas a diversos reactivos, continuando el proceso de análisis de laboratorio.
Recabando testimonios de familiares, allegados y vecinos de Yamila, los policías llegaron a detener a seis mayores de edad. Cinco quedaron libres ayer, en tanto Villar – quien tenía antecedentes penales por encubrimiento- fue procesado con prisión por el homicidio muy especialmente agravado de la adolescente.