Elso dijo que no tuvo oportunidad de mantener “una conversación tranquila” con su defendido, respecto a los hechos que desencadenaron el crimen. No obstante, aseguró que “en el expediente judicial no hay ningún elemento que determine la participación de otra persona”. Por otra parte, consideró que “en el devenir del proceso se podrán aclarar otros puntos”, como los vinculados a la mutilación de la adolescente, que el hombre niega ante la Justicia.
La defensora de oficio enfatizó que el expediente judicial tampoco hace referencia a acciones mostrarían el cinismo o la frialdad del homicida, trascendidos en declaraciones de vecinos y allegados de la adolescente. Como conseguir dinero para el funeral de la chica u ofrecerse para poner cartelería durante la semana de búsqueda. “Esto no surge en el expediente”, remarcó la abogada.
Elso subrayó que su función es “que (Villar) tenga las garantías legales para hacer la declaración que quiera y que se cumplan los plazos establecidos por ley en su proceso, que recién se inicia”.
No descartó que la fiscalía pida una pena de 20 años para su defendido, pero entiende que la confesión será un atenuante. “Si él no confiesa, no había elementos para imputarle el homicidio. No había elementos probatorios que hubiera aportado la policía. No había elementos porque el arma homicida apareció porque él dijo dónde estaba”, indicó.
Descartó, asimismo, que Villar tuviera antecedente penales por violencia domestica aunque reconoció que sí protagonizó “un episodio” que no puede ser configurado como delito.
Elso también comentó que su defendido “nunca estuvo preocupado por su seguridad en la cárcel, al menos no lo manifestó ni me lo hizo saber. Me manifestó en todo momento el tema de sus hijos y cómo hacerles llegar algún dinero que tenía para cobrar. Ese fue su único requerimiento”.