“Creo en el diálogo y me extraña que hayan tomado esta resolución, porque nos pusimos a sus órdenes y propusimos designar un grupo de trabajo para solucionar los problemas que ellos pudieran ver en esta ley”, expresó.
Con respecto a los aranceles de las tarjetas de débito -una de las principales quejas recibidas-, dijo que se han modificado rápidamente. “En un muy corto lapso se redujeron de 7 puntos a poco más de 2 puntos”. Al respecto, agregó que se continuará en esa línea hasta alcanzar a fin de año el punto y medio.
Otro de los reclamos, considerado justo por el Gobierno, es que no existan muchas diferencias de aranceles entre los comercios grandes y los pequeños. “Hoy solamente es de medio punto, porque se ha achicado notoriamente”, dijo.
Reiteró que el Gobierno continúa dispuesto a dialogar sobre el tema y señaló que desde la secretaría estatal se acordó un programa de disminución de aranceles con todo el sistema de intermediación financiera que permite avanzar en otros puntos, como la tasa que se cobra por comunicación entre los bancos y los aranceles de las tarjetas de crédito.
Consultado sobre el planteo que realizaron los empresarios de realizar un referéndum contra esta ley, el ministro dijo que no será posible porque el plazo para hacerlo caducó.