La intimación se debe al proyecto de ensanchar la avenida Gorlero para transformarla en uno de los accesos principales a la península. Esta ampliación afecta directamente a cuatro comercios que tienen las denominadas mamparas gastronómicas sobre la calzada.
Según las autoridades, el objetivo no es retirar lo que está edificado sobre la vereda, sino específicamente liberar los espacios que hoy obstruyen y ocupan la calle.
En rueda de prensa, el alcalde de Punta del Este Javier Carballal recordó que “los permisos que da la administración en los espacios públicos son precarios y revocables”.
Los abogados de la Intendencia ya están trabajando sobre las interposiciones recibidas. Se iniciará un expediente y se enviará a Asuntos Legales para el seguimiento del caso.
Carballal puntualizó que este ambicioso proyecto permitirá ingresar a la península por la rambla de la Mansa, por la calle 18, por la avenida Gorlero y a través de la rambla de la Brava, la cual recuperará la doble mano. Asimismo, el egreso se realizará por la rambla de la Brava, por la calle 20 (con salida directa a la rambla de la Mansa) y por la calle 24. Esta última conexión ofrecerá la opción de conectar tanto con Avenida Italia como con Bulevar Artigas, una alternativa que actualmente no existe.
Foto: Avenida Grolero / Presidencia de la República