El avión pasó por dos “escalones” y pasado el segundo, inició una “picada”, a la cual definió como un “infierno”.
“He volado muchas veces y he visto turbulencias fuertes, pero esto fue como una caída libre y pensé que era el fin. Todos los pasajeros pensamos que se terminaba ahí”, aseguró.
Una veintena de personas terminaron con fracturas y otros pasajeros con lesiones de diferente tipo, hasta que el piloto logró estabilizar el aparato.
Asimismo, un bebé terminó en uno de los gabinetes de equipaje ligero que se abrieron en su totalidad.
Hubo daños en el fuselaje, pese a lo que el avión llegó a Natal, capital del estado brasileño de Río Grande del Norte.
Hasta media mañana de hoy no tienen datos sobre cómo se implementará su retorno a Montevideo.
Fotos: Perfil X Mariela Jodal (pasajera del vuelo).