Pan de Azúcar tiene dos problemas grandes, dijo Freitas. “Por un lado lo que tiene es que muchas veces, a nivel de los liceos y la UTU hay mucho pueblo chico, mucha gente que va a Pan de Azúcar a estudiar y durante el día queda con un tiempo ocioso bastante grande esperando el regreso. Entonces ahí muchos jóvenes se juntar en las esquinas o en otros lugares y eso trae inconvenientes”, explicó.
El otro factor que mencionó el jerarca son las rutas que pasan por allí. Pan de Azúcar es un lugar “de mucha pasada porque tiene rutas nacionales importantes”, dijo. “Es un epicentro en la región y eso amerita que sea un lugar de mucho tráfico de drogas que andan de un lado para el otro”, añadió.
Sobre este punto, Freitas recordó que en los últimos años se han registrado importantes procedimientos antidroga en la localidad.