Señala que el banco de inmediato tomó medidas para gestionar el incidente, como el bloqueo del acceso a la base de datos y un refuerzo de la prevención contra el fraude para proteger a los clientes.
Tras la investigación que la empresa llevó a cabo pudo confirmar que accedieron a datos de clientes “y de todos los empleados y algunos exempleados del grupo”.
“En la base de datos no hay información transaccional ni credenciales de acceso o contraseñas de banca por internet que permitan operar con el banco. Las operaciones y los sistemas de Santander no están afectados y los clientes puedan seguir operando con seguridad”, confirman.
"Lamentamos la situación (...) Hemos notificado oportunamente a reguladores y fuerzas de seguridad, y continuaremos colaborando con ellos", cierra el texto.