“Esta es una fecha especial, la de su retorno al país, que marcó un antes y un después en la recuperación de la democracia. Y hay que recordar a Wilson en su mensaje de optimismo para el Uruguay… Yo pensaba en aquella frase: ‘si no podemos hacer que tres millones de uruguayos vivan en dignidad, no somos nada’. Y no puedo dejar de asociar eso con lo que ha sido la decisión del gobierno departamental en estos días, de evitar el desalojo en Los Eucaliptus, apostando a la dignidad de la gente”, señaló.
“La marca de Wilson es una huella profunda. Y cualquier gobernante del Partido Nacional, e incluso de la oposición, tiene que tener siempre en el horizonte tratar de ser digno a su memoria. Es una marca que nos obliga y que nos va a obligar siempre”, apuntó Blas, que se prepara para asumir como nuevo presidente de la Junta Departamental.
Tras un prolongado exilio, Ferreira Aldunate vuelve al Uruguay el 16 de junio de 1984 y el mismo día la dictadura militar lo encarcela e incomunica en Trinidad, para impedir su presentación a elecciones el 25 de noviembre de 1984. Luego de ellas, el 30 de noviembre, fue liberado.
El dirigente nació en Nico Pérez, Departamento de Lavalleja, el 28 de enero de 1919 y falleció en Montevideo el 15 de marzo de 1988.