También aseguró que no hay registros ni antecedentes en Uruguay de que un gobierno haya finalizado su mandato con menos cantidad de rapiñas que cuando empezó.
“Nosotros no solo nos hemos propuesto romper esa tendencia y ser los primeros en lograrlo, sino que además hemos planteado un parámetro auditable, una meta precisa y transparente: vamos a reducir un 30 % las rapiñas”, abundó.
Destacó, además, que ese trabajo se basa en cuatros pilares: el nuevo sistema del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), la extensión de la videovigilancia, la mejora tecnológica y de equipamiento policial, y la mayor capacidad de análisis criminal y de construcción de escenarios.
El funcionario dijo que en 2016, en los barrios donde se desplegaron los 1.000 efectivos del PADO, las rapiñas descendieron un 40 %, y en las calles específicas la baja alcanzó hasta 60%. En 2017, con la experiencia y la información acumulada, se define la versión 2.0, que implica ajustar el despliegue y redefinir las zonas en la medida en que el análisis de la conducta criminal identifica nuevos patrones de desarrollo del fenómeno delictivo.
El ministro dijo que una de las estrategias en las que se basa la baja de rapiñas es la mejora del equipamiento y la tecnología disponible para prevenir y combatir el delito. En ese sentido, mencionó la adquisición de armamento, el aumento de la flota vehicular, la incorporación de insumos en la Policía Científica, drones, helicópteros y avionetas, además de una capacitación adecuada tras un presupuesto acorde.
El titular del Ministerio del Interior destacó que en 2015 se registraron 21.132 rapiñas. Explicó que lograr un descenso de un 30 % implica llegar a 14.792 rapiñas, unas 6.340 menos. En el año 2016 se inició el descenso y se llegó a un 3,8 %, lo que implica 800 rapiñas menos.
“A partir de abril pasado comenzó el PADO 2.0 y en este segundo semestre comenzará la colocación masiva de cámaras de videovigilancia en el área metropolitana y zonas estratégicas en el interior del país”, detalló.
En los meses transcurridos de 2017, con datos al 26 de este mes, la cantidad de rapiñas descendió casi un 11 % con referencia a 2016 y 12,3 % respecto de 2015. Entre diciembre próximo y febrero de 2018, según dijo el ministro, se estima que ese delito bajará un 15 %.
fuente y foto: presidencia.gub.uy