“Nos encontramos con un cartel de que otra vez la suspendieron por enfermedad. Ya da para desconfiar. Ni siquiera sabemos si nos tocará este año o no, mientras seguimos peleando sin soluciones. Hace cuatro años que estamos en esto”, señaló el vocero de los trabajadores.
La medida de lucha más extrema sería no asistir a trabajar, pero dejar las canchas en esta época no causa el mismo impacto que en verano, cuando unas 300 personas juegan al golf a diario. “No queremos llegar a tomar medidas contra la cancha, para evitarnos problemas con la gente, pero no nos están dejando otra salida que esa”, advirtió Casañas.
Los caddies trabajan con una tarifa por cada salida de cinco horas a pie, más las propinas que pagan los jugadores. El club sostiene que son trabajadores independientes, pero los caddies esgrimen diversos argumentos para afirmar que no lo son y que están trabajando en negro. Entre otros puntos, sostienen que el CCC les impone la forma de vestirse y peinarse y les ha impuesto sanciones diversas, lo cual a su juicio prueba que no son “independientes”.
Casañas también lamentó que, en los últimos años, la escasa rentabilidad del trabajo en las canchas de golf haya alejado a decenas de trabajadores, que son sustituidos por carros conducidos por personal de la institución.
Por otra parte, Casañas manifestó su incertidumbre en cuanto a los comodatos de terreno de juego concedidos al CCC. El vocero sindical sostuvo que buena parte de la cancha pertenece a la Intendencia y que desconocen si el comodato fue renovado en esta administración y por cuanto tiempo. Manifestó, por otra parte, que según el asesoramiento recibido no es legal que haya trabajadores “en negro” en terrenos municipales.
En su demanda contra el CCC estos trabajadores son defendidos por tres abogados, entre ellos el veterano dirigente de extrema izquierda Helios Sarthou y un caddy.
Los caddies son quienes llevan los palos de golf de un jugador durante un partido, son ayudantes y consejeros y juegan un papel clave en la concentración del jugador.
Le aconsejan sobre la selección de palos y cuestiones relacionadas con el juego y también ayudan a encontrar bolas perdidas.
"Es un servicio que, a pesar de la existencia de carros y buggies, sigue siendo muy popular entre los jugadores profesionales. Algunos clubs privados y los campos y resorts más exclusivos siguen ofreciendo este servicio", según indica el Diccionario del Golf (www.euroresidentes.com).