Los cambios están relacionados con las condiciones mínimas necesarias para que las aeronaves puedan salir cuando existe baja visibilidad o condiciones meteorológicas adversas.
A partir de esa fecha, los aviones de dos o más motores podrán utilizar los mismos criterios de referencia que se aplican para los procedimientos de aproximación instrumental, de acuerdo con las condiciones establecidas para cada pista.
En el caso de la pista RWY 25, una de las referencias será el sistema de aterrizaje instrumental ILS, que permitirá operar con un alcance visual de pista de 75 metros, sin exigir una altura mínima de techo de nubes, siempre dependiendo de las condiciones y autorizaciones correspondientes.
Además, se incorporará un nuevo procedimiento para los despegues y se aplicará un criterio similar al utilizado actualmente en los aterrizajes: si el tiempo empeora luego de que la aeronave ya inició el rodaje, la decisión de continuar con la operación quedará bajo responsabilidad de la compañía aérea.