Una ciudadana brasileña, contratada por la federación neozelandesa para ejercer de intérprete, acusa al capitán de los “Tiburones Azules” de haber entrado por la fuerza en su habitación y, a continuación, haberla golpeado y violado. La policía local abrió una investigación el 10 de abril.
Según O Globo, la presunta víctima envió un mes más tarde notificaciones a la Federación de Cabo Verde y a la FIFA para solicitar la exclusión del jugador del Mundial.