Cardoso recuerda que hay países en el mundo que ya adoptaron la penalización del maltrato animal, a modo de ejemplo el Reino Unido tienen 6 meses de prisión, Francia hasta 2 años, Australia 5 años, por citar ejemplos.
El proyecto señala que no se trata de reconocer a los animales como sujeto de derecho, sino de proteger al animal como objeto de tutela y de responsabilidad.
La pena propuesta en el proyecto fue considerada acorde al principio de proporcionalidad, por eso se plantea de 3 a 6 meses de prisión. La razón de centrar el proyecto en una parte de los animales y no a todos, radia en la urgente necesidad de dar un primer paso en la esfera penal y evitar expandirse demasiado para no poner en riesgo su aprobación.
Al tipificar penalmente el maltrato animal se pretende hallar en la pena, un mecanismo disuasivo que desestime todo tipo de conductas violentas.