Ahora la Justicia lo condenó por un delito de atentado violento al pudor, en concurso formal con un delito de omisión a los deberes inherentes a la patria potestad, imponiéndosele la pena de tres años de penitenciaría.
Cumplirá dos años de prisión efectiva y luego seguirá en un régimen de libertad vigilada intensiva.