La pericia forense determinó que su muerte se produjo por “asfixia por sumersión” y sin violencia. Si bien pudo tratarse de un caso de autoeliminación, la investigación continúa ya que algunos testigos afirman que el hombre tenía en su poder un cheque de 150.000 dólares que planeaba depositar en una casa bancaria. Este cheque no fue encontrado y tampoco llegó a ser depositado en banco alguno.
La pericia forense también estableció que Vélez llevaba muerto unas seis horas antes de ser encontrado en la orilla del agua. Sin embargo, varias personas afirman haberlo visto con vida a las dos de la mañana del lunes en el casino Mantra, donde se desempeñaba como representante de prestamistas y jugadores.