Estimó que los lobos del puerto no se trasladan a la isla, donde por otra parte una recorrida de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), estableció que el virus no se encontraba diseminado como inicialmente se había proyectado.
A la baja venta en este momento, se suma también una reducción en el volumen de peces disponibles como consecuencia del crecimiento de la población de lobos marinos.
Otro elemento que se percibe es el descenso en la cantidad de compradores argentinos y montevideanos, como no se había dado hasta ahora.
Reproducimos el testimonio recogido en la mañana de este sábado.