Este miércoles, y luego de varias horas de declaraciones en sede penal, el titular del juzgado de 10º turno dictaminó el inicio el inicio de procedimiento como adolescente infractor, por la comisión de una infracción gravísima calificada como un delito de homicidio especialmente agravado (art. 60 numeral 1 y art. 311 numeral 2 del Código Penal), al adolescente de 16 años J.G. que había sido intervenido en las últimas horas por la policía.
Este joven ya había declarado en su momento en relación al caso pero entonces fue dejado en libertad. Se sabía buscado por la policía y se presentó el 27 de julio, por la tarde, en la seccional sexta de Maldonado Nuevo pero luego de la declaración judicial fue entregado a sus padres.
Sin embargo, en las últimas horas, los investigadores del caso habían logrado reunir otros elementos que llevaron a que el chico fuera nuevamente intervenido y también se detuvo a otro hombre, de 20 años, que en su momento también fue indagado en relación al homicidio.
Con respecto a éste último, el juez decidió que permanezca detenido en dependencias policiales y este jueves vuelva a declarar en sede penal. Se especula con que si bien no tuvo participación directa en la balacera, ya que no hubo un segundo tirador, podría haber estado en el lugar de los hechos, acompañando al menor procesado.
Asimismo la justicia también se expidió respecto a una mujer, K.E.V.B. de 23 años, vinculada al menor de edad que resultó procesada sin prisión por un delito de falso testimonio. Esta joven había declarado en relación a la participación del autor de los disparos, brindando una versión errónea de los hechos, buscando cubrir al chico de 16.
Pocas horas después del crimen, el Jefe de Policía de Maldonado, Erode Ruiz, había señalado, en diálogo con FM GENTE, que el móvil del homicidio estaba vinculado al mundo de la droga y que se trataba de un ajuste de cuentas.
Estas hipótesis primarias se corroboraron a lo largo de la investigación y las declaraciones judiciales de esta jornada confirmaron que el autor de los disparos y el joven de 20 años tenían una deuda de drogas que cobrarle al novio de la chica asesinada.
Camila Weissel Amarilla vivía en el barrio Maldonado Park y trabajaba en una conocida joyería de Punta Shopping.