Rolón sostuvo que los efectos de la seca en el área de bañados y lagunas donde crece un vegetal que es su base de comida, puede estimular a las aves para trasladarse hacia otros lugares.
Desde los puntos donde aparecen se hacen recorridas con un radio mínimo de 5 kms y máximo de 10 buscando otros animales muertos o afectados y entrevistándose con personas afincadas, particularmente, las que tienen aves domésticas.
Las autoridades efectuaron una serie de recomendaciones para productores y en general la población:
extremar las medidas de bioseguridad en las granjas,
restringir el ingreso de personas y vehículos al establecimiento,
realizar una estricta limpieza y desinfección de los materiales de trabajo, de las instalaciones y los vehículos que ingresan a la granja,
mantener al día los registros de visitas y productivos,
colocar mallas antipájaros en buen estado en laterales y portones del galpón,
contar con dispositivos de desinfección a la entrada del establecimiento y de los galpones,
usar ropa exclusiva para trabajar con las aves.
evitar el contacto de las aves comerciales con las silvestres y no permitir que aves domésticas compartan fuentes de agua con las silvestres.