“Supongo que el pliego de la licitación dirá que la empresa no solo instala y se va, sino que mantiene y cambia los objetos que se quiebran. Nosotros no podemos estar cambiando objetos que se quiebran”, especuló Pérez, para quien los materiales de las estaciones son “caños de escape”, “pan para hoy y hambre para mañana”, porque los destruye el salitre.
Aseguró que Laventure habló “varias veces” con autoridades de Deportes por el deterioro de estos aparatos y “le dijeron que a medida que se iban rompiendo la empresa los iba a reponer”. De todas maneras, Pérez reclamó que se consideren las particularidades de la península al momento de elegir los materiales de las estaciones.
“Preferimos no tener nada hasta que estén los materiales adecuados para estar junto al mar. De lo contrario, si las instalan, que digan qué seguro hay y qué responsabilidad tiene la empresa”, desafió.
De hecho, Pérez sostuvo que la ciudadana argentina que se lesionó el viernes en la estación de El Emir evalúa hacer un juicio a la Intendencia. La mujer, que se fisuró las muñecas y sufrió un corte en la frente, fue llevada a Colonia por una camioneta y chofer municipal.