En ese sentido, explicó que la importancia radica en la temperatura de los alimentos más que en su contundencia.
“Antes los primeros fríos, hacemos la asociación mental automática de que las comidas tienen que ser contundentes, pero lo primordial es la temperatura de los alimentos”, indicó.
Por tal motivo recomendó, por ejemplo, aclimatar los vegetales que habitualmente consumimos a temperatura de ensaladas, para que pasen a ser parte de las comidas de olla.
Asimismo, llamó a bajar el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados, y sugirió comenzar a sustituirlos.
“Los alimentos, en su base de lo que es el sabor y la textura, han cambiado totalmente y el masticar se ha tornado más simple, a la hora de enfrentarnos a la dificultad que tiene procesar un alimento en la boca”, señaló.