Con el fin de dedicarse completamente a su hija, delegó las tareas de la cocina y las compras a sus empleadas, así podría pasar más tiempo con Margarita.
Según señaló Sebastián Tempone en Infama, al llegar a su casa en un barrio privado en la Boyita, pasó por el supermercado “Manolo” y arregló con los dueños que sus empleadas irían por el local a comprar lo que necesitaran para la cena de fin de año y luego él se encargaría de pagar la deuda. Término que fue aceptado por el local ya que conocían al productor desde hace tiempo y había buena onda. Accedieron a esto y comenzó su lista de fiado.
La lista se fue engrosando con el paso de los días hasta llegar a la suma de 1700 dólares. Un día pasó él mismo a comprar algo, la gente del local se acercó y le pidió amablemente si podía abonar la deuda. Al ver la suma Suar no podía creer la deuda que había. Pensó que era un error y pidió que le dieran todos los papeles para controlarlos, se fue con ellos y no volvió.
Tras la espera, unos empleados del local aprovecharon que debían llevar pedidos al country donde él vivía y fueron por su casa, le tocaron el timbre y reiteraron el pedido del pago. Sin ninguna excusa, Suar pidió disculpas por la situación, abonó todo lo que debía, que según declaraciones de Gastón Aispurú, propietario del comercio, a FM GENTE, era de una compra, la cual quedó saldada y la relación quedó en óptimas condiciones. Aispurú agregó que lo que trascendió en los medios fue una confusión.
Foto: raitingcero.com