El presidente de la asociación, Gualpirio Cardozo, dijo a FM Gente que entregaron a la intendencia 3.500 firmas de personas directa o indirectamente afectadas por esa decisión. Con esto espera que “los dirigentes municipales tengan en cuenta a la cantidad de gente que están afectando”.
Los manifestantes quieren ser atendidos por el intendente Óscar de los Santos, tan pronto se reintegre a sus funciones, tras haberse entrevistado con la directora general de Higiene, Mary Araújo, sin obtener los resultados que esperaban.
“Queremos que se tenga en cuenta la realidad que hay en este momento. Suspender todas las tragamonedas barriales es un error desde todo punto de vista, inclusive político”, sentenció Cardoso.
Remarcó que, antes de que la intendencia decretara y procediera a las clausuras en cuestión, debió intervenir la Junta Departamental. Pero, además, manifestó que la situación pende “como una espada de Damocles” sobre los pequeños comerciantes que “no saben a qué atenerse, porque temen que mañana venga la intendencia y les cierre el local”.
Si bien admitió que “es cierto que no se ha dado en locales chicos”, aseguró que los establecimientos pagan “debidamente” sus “obligaciones como empresas”. “Me parece un atropello querer cerrarlos a todos”, concluyó.