Tras una semana de debates y actos en Lisboa, Portugal, la Conferencia de la ONU sobre los Océanos terminó con el respaldo de los gobiernos y jefes de Estado a una nueva declaración política para salvar esos ecosistemas.
El servicio de noticias de la ONU divulgó que tras reconocer el "fracaso colectivo" del pasado, en la declaración final de la conferencia, los líderes mundiales pidieron este viernes más ambición para garantizar que se aborde el grave estado de los océanos, y admitieron con franqueza estar "profundamente alarmados por la emergencia global a la que se enfrenta el mar".
En la clausura, el secretario general adjunto para Asuntos Jurídicos, Miguel de Serpa Soares, elogió a los coanfitriones, Portugal y Kenya, por el gran éxito de la conferencia.
"[La Conferencia] nos ha dado la oportunidad de destapar cuestiones críticas y generar nuevas ideas. También ha dejado claro el trabajo que queda por hacer y la necesidad de seguir trabajando en la recuperación de nuestros océanos", dijo Serpa Soares.
Más de 6000 participantes, entre ellos 24 jefes de Estado y de Gobierno, y más de 2000 representantes de la sociedad civil asistieron a la conferencia.
Entre los problemas a los que se enfrenta el océano están la erosión de las costas, la subida del nivel del mar, el calentamiento y acidificación de las aguas, la contaminación marina, la sobreexplotación de las poblaciones de peces y la disminución de la biodiversidad marina.
Aquí en Maldonado durante la visita de la Unión Interparlamentaria la directora de Medio Ambiente de la intendencia Bethy Molina reconoció que el anunciado aumento del nivel de mar constituía una problemática que ocupa al gobierno departamental y que para ello las “cercas captoras” que para evitar la voladura de arena era un elemento clave para contener el mar.