Sus contactos recibieron mensajes en los que se solicitaba el giro de dinero. Falco se comunicó con cada uno de ellos para avisarles de la maniobra de la que había sido víctima. Por el momento, ninguno de ellos accedió a depositar la plata. Muchos de sus contactos se dieron cuenta que no era él por la forma de escribir.
Cuando radicó la denuncia, la Policía le explicó que este tipo de maniobras ocurre con frecuencia. El dinero debía ser depositado en una tarjeta Prex argentina.
“Es muy desagradable porque es una sensación de violación en primer lugar y me doy cuenta que hay expertos a nivel mundial que son magos”, expresó.