Las cifras del informe detallan que en cuatro puntos críticos, donde se habían registrado 67 accidentes y 8 muertes en un período de 13 años, la situación mejoró tras la implementación de los dispositivos. En lugares como la ruta 39 y Roosevelt, los accidentes fueron reducidos de manera drástica, e incluso en algunos casos, no hubo fallecidos.
Pígola expresó preocupación por la politización del tema de la seguridad vial, y señaló que algunas críticas a los radares en Maldonado pasan por alto los beneficios tangibles en términos de vidas salvadas. Aseguró que la vida humana no debe ser objeto de debate político y cuestionó cuántos votos se sacrifican por evitar medidas que salvan vidas.
En su oratoria, recordó que antes de la instalación de los radares, la situación en puntos como el puente de San Carlos y el Hipódromo era grave, con un alto número de víctimas fatales. Según el director, la implementación de la tecnología de radar resultó en una mejora de la seguridad vial.
Finalmente, reflexionó sobre el futuro de la educación vial y el compromiso de su administración con la construcción de un entorno más seguro para todos, e instó a los padres y educadores a seguir formando a las nuevas generaciones con conciencia sobre la importancia de respetar las normas de tránsito.