Debido a la magnitud de las lesiones que recibió en el rostro, las autoridades liceales convocaron a una unidad de emergencia médica cuyos profesionales comprobaron que al adolescente le habían fracturado la nariz y recomendaron una cirugía.
La denuncia policial fue radicada por el padre del alumno y se dispuso la detención de uno de los agresores, reconocido por la víctima. Permaneció en dependencias del INAU hasta que ayer, jueves, fue conducido a la sede penal.
La magistrada dispuso el inicio de un procedimiento como adolescente infractor “por la presunta comisión de un infracción grave a la ley penal, adecuándose su conducta a la figura de un delito de lesiones personales”.
Como medida cautelar, no privativa de libertad, le impuso la obligación de concurrir al Centro La Estación de INAU, a fin de evaluación y seguimiento psicológico durante 90 días.