Estaba ubicado en la parada 2 de Rambla de playa Mansa, cuidando coches, aunque sin la autorización correspondiente. Además, de acuerdo a la información oficial, se encontraba en estado de embriaguez.
Cuando los efectivos trataron de dialogar con Hernández, éste respondió de forma agresiva y comenzó a tirar golpes de puño por lo que fue derivado a dependencias policiales. Una vez en la seccional 10ª, en la península, protagonizó otro incidente de desacato y rompió una ventana.
Elevadas las actuaciones a la justicia, el magistrado penal de décimo turno dispuso su procesamiento por la comisión de un delito de atentado agravado en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de daño agravado.
El juez también ordenó que fuera trasladado a la cárcel.