“Muchas veces en Uruguay se toma el fútbol como salvación apartando al niño del disfrute y de lo lúdico. Eso conlleva a rotundos fracasos en la vida personal del individuo porque no hay garantías de nada”.
Asimismo, subrayó que la realidad de los jugadores profesionales se enmarca en un contexto particular ya que la estadística marca que el 99% de los jóvenes que intentan dedicarse al fútbol, no logran conseguirlo.
“Los jugadores de la selección son un granito de arena en un gran desierto”.
En ese mismo sentido, resaltó la importancia de prestar atención a la frustración que dicha situación genera y llamó a los padres a generar conciencia en sus hijos sobre la importancia de la capacitación en otras áreas.