Incluso denuncian que invaden algunas casas y acampan en los frentes de los predios, donde – además de lo mencionado anteriormente - también depositan objetos robados.
“Uno tiene que salir a trabajar de mañana y se encuentra con este tipo de personajes que no es nada agradable”, lamentó Adriana, una de las vecinas que denuncia la situación.
“Uno tiene que quedarse como resguardado en la casa porque no sabe si, al salir, te van a insultar, te van a pedir algo o si te van a entrar a la fuerza”, añadió.
Adriana consideró que la policía “está atada de pies y manos” ya que actúa en el momento pero a las horas se vuelve a generar otra situación similar.
También se refirió a la higiene de la zona: “El olor que dejan afuera del frente de uno, porque no es solamente lo que ellos hacen o dejan de hacer, sino el olor (que producen) porque hacen sus necesidades ahí, en la puerta de la casa de uno, y uno tiene que aguantarse eso”.
Adriana calificó la situación de “espantosa” y puntualizó que ese grupo de personas se va mudando de un espacio a otro pero siempre dentro del mismo perímetro. “Uno los corre de ese lado y ellos se van para la casa del vecino de enfrente o se van para el vecino del otro lado, pero están ahí, o sea, no salen de esa zona”, remató.
Foto: zona mencionada en el relato / Captura de Google Maps