La jerarca también negó que esto genere problemas sanitarios, como habría señalado Garcé en sus informes. Por el contrario, sostuvo que la salud de los reclusos está bien atendida por un médico y cuatro policlínicas. Incluso sostuvo que existen problemas con internos que no se anotan para ser atendidos y con varios que deben consumir dosis diarias durante seis meses para tratar la tuberculosis.
“Algunos la dejaron o se niegan a recibirla, por lo que denunciamos por escrito este hecho a la Justicia penal ante eventuales denuncias que podamos recibir”, argumentó la subjefe.