Dijo que, en general, la Dirección Nacional de Bomberos provee los recursos necesarios para la tarea, “dentro de las posibilidades. El de los vehículos es un problema general, a nivel nacional”, destacó.
Agregó que, en caso de ser necesario, se apela a la colaboración de Pan de Azúcar, Solanas y Maldonado. A su vez, el destacamento de Piriápolis colabora con otros, como sucedió en Rocha, Chihuahua y San Luis, por ejemplo.
Matías Pírez, encargado de la Brigada Forestal, dijo que se cuenta con 11 efectivos en este sector. También admitió que el de Pan de Azúcar fue “un incendio bravo. El acceso es complicado y no fue fácil de combatir. Por suerte tuvimos la ayuda de helicópteros”, subrayó.
José María Larrosa, otro de los bomberos de Piriápolis, señaló que, además, el mismo día, estalló el incendio en Manantiales, por lo que hubo que destacar recursos del departamento a atender ese otro siniestro, también. “Fueron en apoyo los destacamentos de Maldonado, de San Carlos, el flotante de La Barra, el de José Ignacio… Estábamos solos acá”, manifestó.