La directora sostuvo que la recopilación de normas es “muy engorrosa, ya que hay que estudiar cuáles están vigentes y cuáles fueron derogadas, analizar la compatibilidad de esas normas con la legislación nacional y el aprolijamiento de esas normas”.
Consideró que por eso fracasaron los sucesivos gobiernos departamentales que, desde la época del colorado Benito Stern, se propusieron aplicarlo.
“No lo ha podido hacer ninguna otra administración, aunque manifestaron su voluntad de hacerlo”, indicó Salazar, quien afirmó que ahora hay renovados bríos para trabajar en este tema.
“El digesto es una herramienta fundamental de transparencia. Hoy en día la gente tiene que ir a la oficina municipal para saber qué puede construir, dónde y cómo; o dónde puede poner un negocio. Si hacemos el digesto, la gente consulta y no va a depender de lo que le diga el funcionario municipal. Verá cuáles son sus derechos y obligaciones y nos evitamos mucha corruptela que puede haber”, acusó.