La prohibición abarca al uso no pedagógico de ese tipo de dispositivos.
“Es fundamental proteger a niños y adolescentes de los efectos nocivos que generan el sobreuso de las pantallas. Estamos hablando de problemas psíquicos, de salud mental, déficit atencional, adicción, depresión”, dijo el diputado.
“Además de los obstáculos que genera para el proceso educativo y de socialización”, agregó.