En este sentido, lamentó “tremendamente” lo que ha su juicio es el “avance de la minoridad infractora, y los índices de violencia”. “Son parte de la crónica policial los homicidios cometidos por menores de 17 años”, afirmó. Lo más insólito, en su opinión, es que los adolescentes cometan dos o tres homicidios y estén internados “dos meses” en un centro de INAU para después recuperar la libertad.
“Siguen matando como que aquí no pasó nada y como si un delito tan grave pueda suceder con la normalidad y fluidez que está sucediendo”, acotó.