Báez sostuvo que, de acuerdo a esos testimonios, les han entregado plateas de hormigón de mala calidad, blocks rellenos de arena en lugar de hormigón y hierro con dimensiones inapropiadas, que ponen en riesgo la estructura de las viviendas.
“Las plateas ya están resquebrajadas y es preocupante porque, según manifiestan los vecinos, han llegado a romper trozos con las manos”, advirtió. Añadió que las viviendas se entregarían en noviembre, lo cual para los vecinos “es imposible debido al atraso en que se encuentran en los suministros de materiales”.
Por otra parte, Báez se refirió a la situación de las 56 viviendas construidas en Piriápolis bajo el sistema cáscara. Enumeró una serie de irregularidades transmitidas por los vecinos, respecto a la mala calidad de las edificiones.
“Se llueven, se filtran por los pisos, hay dormitorios a los que entró hasta 10 centímetros de agua, paredes empapadas y con grandes manchas de humedad y filtraciones. Las paredes de bloque están sin revocar, se instalaron escaleras de hierro para abaratar costos que además están mal ubicadas en la distribución de la vivienda”, citó.
Acto seguido cuestionó que se haya seleccionado una empresa sin antecedentes en la construcción de viviendas, y lamentó la falta de controles sobre el desarrollo de las obras.