Tras ofrecer abundantes estadísticas, Jaurena solicitó el apoyo de los medios de comunicación para informar y sensibilizar por este tema. Entonces pidió a la prensa utilizar el lenguaje preciso que describa el hecho. “El uso de formulas como ‘crimen pasional’ para describir la muerte de una mujer en manos de su pareja (o viceversa) no se ajusta a los hechos en la mayoría de los casos”, dijo.
Más adelante pidió que “cuando transmitan noticia que implique violencia de género aporten una información neutra que colabore a no victimizar ni justificar los hechos” y llamar “a la violencia por su nombre”.
DECÁLOGO. Luego se despachó con un decálogo de pautas que, a su juicio, deben aplicar los periodistas al trabajar el tema. Entre otras, recomienda “respetar la dignidad de la víctima”, desconfiar de las fuentes (“no todas son fiables”, advirtió), “no caer en el amarillismo”, “dar información útil y asesorarse previamente”.
“Invitamos a los titulares de medios de comunicación a suscribir un acuerdo, comprometiéndose a seguir un protocolo en el tratamiento de las informaciones sobre la violencia de género que vaya en este sentido. Esto no soluciona el tema pero ayuda a generar conciencia y a darle la dimensión que corresponde”.