La población que residía sobre los márgenes de dicho arroyo fue reubicada, además de retirarse la vía de acceso rápido a La Barra.
Con esta reestructura, la zona del humedal se transformó en un parque público para el disfrute de la gente. Molina explicó que las playas también se consideran humedales.
Por efecto del cambio climático, el aumento del nivel del mar va a provocar que muchos ecosistemas se pierdan. “Tenemos que tomar todas las medidas precautorias necesarias para tratar de adaptarnos a esa situación que en sí se va a dar”, dijo. Una de las zonas sensibles del departamento, es la del arroyo Maldonado, con la desembocadura y el ingreso del agua marina.
En lo que respecta a la zona de humedales de Piriápolis, como la cañada Zanja Honda, se mantuvo la vegetación apropiada. Las plantas absorben el agua y la liberan en períodos de sequía.
Foto: Intendencia de Maldonado