La única oferta fue presentada por un inversor argentino residente en Punta del Este. Esta emisora intentó conocer la identidad del empresario que adquirió el predio, sin embargo, el rematador no reveló la misma ya que el inversor exigió anonimato.
El lugar pertenecía a la empresa Chihuahua Club S.A. y solicitó al Poder Judicial su declaratoria de concurso voluntario con el objetivo de enfrentar un pasivo de US$ 22 millones.
El Juzgado Letrado de Concursos de 2º Turno declaró finalmente el concurso voluntario que permitió llegar a esta instancia de remate judicial.
Antes de dar quiebra e ir a la venta, en el enorme predio se había intentado desarrollar un polémico proyecto denominado Marinas del Este, que incluía un puerto, un hotel y un club de pesca, además de 9 edificios y 90 residencias particulares, entre otras edificaciones.
El desarrollador de este proyecto era el multimillonario Alexandre Grendene, que hoy está involucrado en otro proyecto inmobiliario polémico que prevé construirse en Ocean Park.
Según pudo saber FM GENTE, el nuevo adquiriente del predio de Chihuahua buscará recuperar los derechos que habían sido otorgados al antiguo propietario – por ejemplo, la concesión por 50 años del uso del álveo del arroyo El Potrero, otorgado por el entonces presidente Tabaré Vázquez – y por ende desarrollar el proyecto que allí estaba previsto.
Foto: Diario Correo de Punta del Este